El centro

Nuestro centro

El CPEIP Otero de Navascués es un centro público localizado en Cintruénigo, en la Ribera Navarra, a 17 kms de Tudela.

Actualmente, el colegio acoge a casi 900 alumnos y alumnas de Educación Primaria e Infantil en un edificio diferente para cada una de las etapas educativas.

Tras una primera reforma del edificio de Primaria llevada a cabo hace algunos años, se va a realizar una nueva obra de ampliación durante el curso 2025/26, para la construcción de nuevas aulas y espacios, como un aula IkasNova y un porche cubierto, que cubran las necesidades actuales del centro.




 

Un poco de historia...

La Fundación Navarra Cultural (FNC) publicó, en 2024, el libro titulado "Cintruénigo Siglo XX" (Alfonso Rincón, Irache Rincón, Faustino León), más de 700 páginas que ofrecen una visión de nuestra localidad desde principios del siglo XX, tratando aspectos importantes para Cintruenigo como su patrimonio artístico y cultural; la importancia del tren; los años de la Guerra Civil o la industria del alabastro, entre otros.

A principios del siglo XX, la formación escolar de primera enseñanza en Cintruénigo se repartía entre el centro escolar para niños y niñas en salas del antiguo convento de Capuchinos, y el centro escolar para niñas (excepto en el parvulario que era mixto), en unas salas junto al hospital de la Avenida de rubio que era gestionado por las hermanas de la Caridad.

No fue hasta 1928 cuando se inauguró un nuevo colegio junto al antiguo convento de Capuchinos, formado por un pabellón con tres espaciosas clases y despachos para los maestros y una sala para museo escolar y biblioteca.

A principio de los años 50, la población cirbonera había crecido en casi mil personas y eso demandaba un nuevo colegio. Pasa su consecución, el Ayuntamiento de Cintruénigo se puso en contacto con el cirbonero don José María Otero de Navascués, que, por aquel entonces, era el director del Laboratorio de Investigación del Estado Mayor de la Armada, con el fin de que mediase ante el ministerio de Educación.

1960. Alumnos de las escuelas de "Capuchinos", junto a su maestro, D. Esteban de Benito.

El 24 de junio de 1961 se inauguró el nuevo Grupo Escolar ubicado en la calle Pamplona y que se denominó, colegio Otero de Navascués, en agradecimiento a don José María Otero de Navascués, por su preocupación e interés por los problemas educativos de Cintruénigo. En aquel entonces, don Jose María era el presidente de la Junta de la Energía Nuclear de España. 

Grupo_Escolar_Calle_Pamplona

1963. Grupo Escolar Otero de Navascués en la calle Pamplona, todavía sin pavimentar (Foto: Luis Navascués Hermosílla)

Durante el curso 1961-1962 el nuevo colegio fue acogiendo de manera paulatina, primero a los chicos y, unos años más tarde, a las chicas. Pero hubo que esperar hasta el curso 1970-1971 para que se convirtiese en un colegio mixto, con el correspondiente escándalo que eso supuso para algunas familias que no veían con buenos ojos tener clases mixtas en el nuevo colegio. Este centro siguió funcionando hasta finales de los años setenta, fecha en la que se inauguró el nuevo colegio público, Otero de Navascués II.

Solo 15 años después de la inauguración del nuevo Centro Escolar de la calle Pamplona, la escuela de la Plaza de los Capuchinos, a donde todavía asistían alumnos, se declaró en ruina y hubo que buscar una nueva ubicación para un nuevo centro que pudiera acoger a todo el alumnado. Esta nueva localización resultó ser una finca conocida como "los Ciruelos", en la Avenida de Rubio, junto a las vías del tren. Mientras el nuevo colegio veía la luz, se trasladaron las clases a un pabellón de las monjas Clarisas, detrás del mismo colegio Otero de Navascués, conocido como "el gallinero". El 3 de diciembre de 1979, día de san Francisco Javier, se inauguró el Colegio Otero de Navascués II, un colegio moderno con toda la infraestructura necesaria y donde se impartiría toda la Educación General Básica, atendiendo, desde entonces, las necesidades educativas de la localidad. En esta ocasión, el nuevo colegio contó con el apoyo del cirbonero, don Iñigo Cavero que por aquel entonces era Ministro de Educación y Ciencia del primer gobierno democrático de Adolfo Suarez. 

1979. Inauguración del colegio "Otero de Navascués II" (Foto: AMC)


1979. Alumnado de la EGB en el nuevo colegio "Otero de Navascués II" (Foto: DN - Peinado y Maem)

¿Quién fue José Mª Otero de Navascués?

Don José María Otero de Navascués Enríquez de la Sota, IX marqués de Hermosilla, nació en Madrid en 1907 y 
falleció en 1983. Hijo de una cirbonera, María del Pilar Navascués y de la Sota y de Santiago Otero Enríquez, fue contralmirante ingeniero de la Armada y padre de la energía nuclear española. Brillante estudiante, con quince años ingresó como número uno de su promoción en la Escuela de Artillería Naval de la Armada y se especializó en Física y en Óptica en Suiza y Alemania. Se dedicó a la óptica, fundando el Laboratorio de Óptica de la Marina. Siendo capitán de Artillería de la Armada se casó en agosto de 1939 con María Teresa Domínguez Aguado, madrileña, en 1917, con quien tuvo catorce hijos entre 1940 y 1962.

El Gobierno de la Nación, en 1939, incorporó a Otero de Navascués al Instituto de Física Alonso de Santa Cruz, donde descubrió en 1942, la miopía nocturna del ojo humano. Esto le convirtió en uno de los líderes mundiales sobre el conocimiento de esta anomalía visual y le llevó a ser nombrado en 1944, el académico más joven de la Real Academia de las Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Por su trabajo logró un gran prestigio internacional e importantes cargos, llegando a ser elegido vicepresidente de la Comisión Internacional de Óptica o presidiendo, en París, la Comisión de redefinición del metro y del segundo, de la Oficina Internacional de Pesas y medidas.

En 1958 fue nombrado presidente de la Junta de Energía Nuclear, hasta 1974, año en el que se creó el primer reactor nuclear español que colocó a España en el sexto lugar en el desarrollo de esta tecnología. Durante su presidencia, se creó también la primera fábrica de uranio en España (Andújar, Jaén), la primera central nuclear española (Zorita, Guadalajara) y las centrales nucleares de Miranda de Ebro (Burgos) y Vandellós I (Tarragona). Todo este bagaje le valió para ser nombrado presidente de la Sociedad Europea de Energía Atómica en 1965 y gobernador del Organismo Internacional de la Energía Atómica en 1969.

Quienes trataron a don José María Otero de Navascués señalaban su gran capacidad de trabajo, su tenacidad, una memoria prodigiosa y una personalidad arrolladora. Simpatía, vitalidad e inteligencia eran otros de los rasgos que sus coetáneos destacaron de él. Siempre mantuvo la vivienda familiar en la calle Barón de la Torre 45 y visitó frecuentemente Cintruénigo, demostrando, de este modo, que no olvidaba sus orígenes navarro y cirbonero, así como su preocupación por el progreso y desarrollo de la localidad.

Rincón, A., Rincón, I., & León, F. (2024). Cintruénigo Siglo XX: 1901-2000. Fundación Navarra Cultural.